Mejora, observa, respira.

Definiría estas tres acciones como imprescindibles para seguir evolucionando ya sea como perfil de inversor y simplemente como mejora profesional. Las acciones que menciono son propios de la madurez de una persona pero conforme más jóvenes seamos y las practiquemos con frecuencia nos ayudará a avanzar más rápido en nuestros objetivos. 

Mejora tu situación económica:

si permanecemos sin hacer cambios con el paso de los años la visión será la misma ya que permanecemos en la misma posición. Ganar altura profesional y de negocio hará que tu visión se amplíe y te permita ver más horizonte. El ver más lejos te da mayor perspectiva de las cosas y podrás disponer de más y mejor información para valorar y decidir. Si estás trabajando por cuenta ajena trata de promocionarte ya sea en la misma o en otra empresa. Si tienes tu propio negocio amplía a nuevas líneas de negocio y amplía horizontes (mercados, Clientes etc). En una misma línea que te permita avanzar hacia los objetivos marcados pero realizando cambios.

Observa y busca oportunidades:

Mayor visión, mayor información. Ahora que tienes mayor altura posiblemente tengas factores que antes no contemplabas a la hora de tomar una decisión, y los que tenías, ahora que lo ves desde otra perspectiva, puede que ya tengan otro carisma. El observar antes de tomar una decisión no se trata de cantidad si no de fijarse en lo que es realmente importante. Esta capacidad de observación la vamos mejorando con el paso de los años y conforme más interacciones tengamos en lugares nuevos y con más personas.

Respira antes de tomar una decisión de invertir:

Antes de contestar, antes de decidir, antes de dar un paso adelante… respira varias veces. Si bien es cierto que en las inversiones hay riesgo, incertidumbre que por mucho que respiremos no va a cambiar, estaremos más convencidos de la decisión que tomemos desde el punto de vista racional si nos tomamos varios minutos, horas o incluso días antes de elegir una opción. Mucha gente lo llama trabajar la paciencia, y realmente es así.

La propia experiencia de la vida nos aporta mayor conocimiento de estas acciones, y aunque que en la juventud uno actúa de una forma más emocional e impaciente, si practicamos y perfeccionamos nos ayudará a ser mejor inversor. El inversor por sí sólo no es nada, siempre hay interacción con más agentes en todo el proceso por lo que este tipo de aptitudes nos ayudarán a mejorar.

Feliz semana!

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