Hablamos de inversiones, de rentabilidad, de búsqueda de oportunidades, nuevos negocios, de conseguir la libertad financiera… ¿pero cuáles son los secretos para tener éxito?

Vamos a hablar de los 3 factores que harán que tu carrera a largo plazo como inversor sea exitosa y que desde el primer momento te ayudarán a tomar tus propias decisiones de inversión.

Tener seguridad en uno mismo

Lo primero es confiar en uno mismo ya que te conviertes en el capitán y máximo responsable. Piensa y convéncete de que estás preparado para comenzar tu aventura inversora.

  • Muchos problemas vendrán pero le daremos solución.
  • Muchos errores cometeremos pero nos harán más sabios.
  • Muchos imprevistos surgirán pero los superaremos con mentalidad positiva.

Saber lo que quieres y a dónde quieres llegar te hará ya tener una gran parte del objetivo conseguido.

Ser constante

Una vez tengas claro el punto anterior viene la parte más difícil pero la que te dará el éxito: la constancia.

Una vez leí una frase que me gustó mucho y decía algo tal que así:

He visto muchos negocios arrancar con mucha ilusión y la mayoría fracasar, sin embargo no he visto ninguno que con mucho trabajo y constancia fracase”.

¿Y cómo podemos describir ser constante? Bueno, básicamente ser tan pesado en la lucha por conseguir tu objetivo que no te importa los problemas que te encuentres por delante, ni lo que la gente te critique, ni la economía, ni Draghi, ni el partido político de turno, ni si la Bolsa sube o baja, ni ninguno de los 1.000 problemas que te encontrarás en tan sólo el primer año desde que inicias tu proyecto.

¿Cómo ejercitamos la constancia?

Hay que trabajar mucho la parte del subconsciente del cerebro que es la parte irracional que te dice que continúes a pesar de que la parte consciente te digas que abandones.

El subconsciente es tan poderoso que estando convencido con una idea por mucho que te digan o expliquen lo contrario no la vas a cambiar.

Pensar a largo plazo

Sólo en el largo plazo veremos los frutos de lo que vamos construyendo a corto plazo. Por ello marcaremos objetivos a corto, medio y largo plazo.

Las inversiones suelen darnos unas rentabilidades que en la mayoría de los casos están por debajo del 10% por lo que para conseguir la libertad financiera tendremos que haber creado un patrimonio lo suficientemente grande.

Conseguir grandes objetivos (y lo de grande o pequeño depende de cada uno), conlleva los tres factores mencionados y se convierte en un esfuerzo muchas veces casi sobrenatural que hace que la mayoría de la gente abandone.